Jordi Doce: escribiendo lo imprevisto


Jordi Doce (Gijón, 1967) es poeta, crítico y traductor. Doctor en letras por la Universidad inglesa de Sheffield. Ha sido lector de español (1997-2000) en la Universidad de Oxford y anteriormente en la propia Universidad de Sheffield (1993-1995). Además de traducir la poesía de W. Blake, T. S. Eliot, Ted Hughes, Charles Simic y Charles Tomlinson, es autor de los poemarios Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000), Otras lunas (XXVIII Premio de Poesía Ciudad de Burgos; DVD, 2002) y Gran angular (DVD, 2005). En prosa ha publicado Hormigas blancas (Bartleby, 2005), Imán y desafío (V Premio de Ensayo Casa de América; Península, 2005), Curvas de nivel y Perros en la Playa (La Oficina, 2011), libro del cual El Aforista publica un puñado de aforismos con la autorización del autor.


Hacer de sus restas una suma, por pequeña que sea. La vocación profunda del aforista.


El regreso es siempre a otro lugar.


Abrió la boca, se metió la mano en la garganta, y uno a uno fue sacando a todos los que había sido en el pasado. Después quedó flotando en el aire.


Necesidad, al modo oriental, de hallar consuelo en los detalles más nimios. Acaso ellos sean los únicos que permanecen incontaminados a lo largo del tiempo.


Se encierra en la frase más breve posible, y aun así le queda espacio para tomar aliento y decir otra.


Las mejores historias exigen que las contemos. Pero ganan en fuerza si nos resistimos un poco.


No tener miedo nunca es de necios. Tenerlo siempre es de locos. Así pues, mi relación conmigo mismo oscila fatalmente entre la necedad y la locura.


En el arte, tan importante como lo que uno hace es lo que uno decide firmemente no hacer.


No sigas. Que guarde silencio no significa que quiera escucharte.


Algo se rompió para que estos fragmentos emergieran, pero ¿qué?


No se cree mejor que nadie. Él también fue nadie alguna vez.


Cuando no sé de dónde vienen ni adónde van, ¿cómo pretender que estos fragmentos sean de mi propiedad?


Le decepciona que los hechos le respalden. Creía tener más imaginación.


No esgrimas tu sinceridad como un arma. Tendré que mentir para defenderme.


Es todo aquello que no pudo elegir, y ahora no querría ser otra cosa.


La extraña metamorfosis que convierte el camino de cabras de la escritura en una autopista para la lectura.


Cuando vivir no es más que el esfuerzo por concertar la decadencia de las distintas partes de nuestro cuerpo, de manera que todas mueran a la vez.


Frases como pértigas, para saltar por encima de uno mismo.


Todo huye hacia otro lugar. Y ese lugar está en nosotros, y no lo vemos.


¡Qué felicidad, ser todo lo que nadie espera de mí!


La multitud se aparta con secreta y misteriosa unanimidad, y en el margen abierto surge un recién nacido.


Escribir siempre frases que se inauguren a sí mismas.


Escarbar en los estratos de uno mismo como un arqueólogo. Pero primero hay que dejarse arruinar.


Que las reglas no te impidan ver el juego.


Habiendo tiempo, de nada nos libramos.


Si lo pienso bien, en realidad ya no leo -ni busco leer- más que fragmentos. Es decir, convierto en fragmento todo lo que leo.


Quiere frases llenas de vida. Pero entonces se revuelven y dicen justamente lo contrario de lo que él espera.


Las palabras son sus lianas. Va de una cosa a otra sin tocar el suelo, sin pisar remotamente tierra firme.



 aforistas.com


Aforistas españoles vivos

Como un suculento y nutricio menú degustación ha sido mi lectura de este Aforistas españoles vivos que Libros al Albur ha puesto al alcance de los lectores aficionados al género. Un espléndido menú de once platos sabiamente combinados en los que, en variadas dosis y tiempos de cocción, y picando de aquí de y de allá, se paladean todos los sabores conocidos, si bien, al menos para quien esto suscribe y acaso producto de los tiempos que corren, lo ácido y lo amargo se llevan la palma.


Los Cuadernos de Lichtenberg

De los aforismos de Lichtenberg, que tradicionalmente han conocido una excelente acogida en el mercado editorial español, existen tres ediciones distintas, publicadas por Edhasa, Cátedra y Fondo de Cultura Económica. Este volumen publicado por Hermida Editores, el primero de la obra completa que ahora se publica en traducción de Carlos Fortea y prólogo de Jaime Fernández, recoge los tres primeros cuadernos según la edición canónica publicada en alemán, con lo cual nos encontramos ante una novedad de importancia dentro del género en español.


Aforismos de Óscar Wilde

Los Aforismos de Oscar Wilde que recopila Gabril Insausti en esta edición recientemente editada por Renacimiento, dentro de la magnífica colección A la mínima dirigida por Manuel Neila, suponen una magnífica demostración del inmenso talento del autor para el género más brave. Se trata, en su mayoría, de frases entresacadas de sus propias obras, que avalan la capacidad sintética, incluso sentenciosa, del irlandés.


Ilusión y verdad del arte, de Nietzsche

Ilusión y verdad del arte es una antología de pensamientos de Friedrich Nietzsche en torno al tema de la ilusión y la autenticidad en el arte. Escogidos, traducidos y prologados por Miguel Catalán, dan una visión panorámica de las ideas del filósofo alemán sobre la función y el sentido del arte en la vida humana. Aunque el orden de los textos es temático y no temporal, por estas páginas van pasando ante los ojos del lector las distintas fases del pensamiento de Nietzsche hasta los casi desconocidos fragmentos póstumos.


Reflexiones del señor X., de Enzensberger

Reflexiones del señor Z. no es un libro de aforismos, en el sentido clásico del término: sus 259 textos, más o menos breves todos ellos, encajan mal con la aspiración más o menos moral, más o menos sapiencial, del lapidario género más breve. Aquí, unos llevan a otros, como cuentas distintas de un mismo collar. Reflexiones del señor Z. tampoco es un libro de microrrelatos, entendidos como lentejuelas narrativas que brillan un momento, cuando incide sobre ellas la luz de la lectura, y luego se apaga. En este caso, la luz rebota y va dando saltos, sin encontrar un posadero al final.


La ventana invertida, de Miguel Catalán

La ventana invertida, del filósofo y mago Miguel Catalán, no es su primer libro. Ni es el primer libro suyo que leo. A Catalán, como a mí, le gusta lo breve. Seguramente, al igual que yo, lo ha leído todo. Sin duda es un lector exhaustivo, pero se queda con lo nuclear, lo contundente, lo esencial. Y todo ello le inspira lo propio. Esta “ventada invertida” lo presupone. Se nota que tiene un gran dominio de la concisión, al menos para expresar sus pensamientos por escrito. Y yo se lo agradezco profundamente. Esta ventana suya nos ofrece las reflexiones que se hace a sí mismo sobre su entorno más interno y externo.



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