Pessoa: aprender a no ser nadie

La obra y la personalidad de Fernando Pessoa han sido sobradamente estudiadas, analizadas e incluso desmenuzadas desde que, en 1982, se diera a conocer uno de los títulos mayúsculos del siglo XX, su proteico y deforme Libro del desasosiego. La pluralidad y heterogeneidad del autor eran, no sólo conocidas, sino fomentadas por él mismo, así que sería ocioso abundar de nuevo en ello. Aun así, tal vez se haya incidido excesivamente en su gusto por los heterónimos desde la perspectiva de la multiplicación de la identidad personal, orillando el hecho de que, detrás de ella, late un proyecto de destrucción de la misma, una verdadera tarea de conquista del anonimato esencial del ser humano.


Camón Aznar: las lecciones del mar

Aforismos del solitario es un libro honesto, aquilatado, variadísimo en temáticas y tonos, profundo sin caer en el amaneramiento, aunque sí se pueden detectar algunos estilemas característicos de cierta tradición humanista española; por ejemplo, se muestra proclive a la afirmación rotunda e incluso campanuda, lejos de la ligereza de un Jardiel Poncela en sus Máximas mínimas o la cosmopolita ironía de Ramón y Cajal en sus Charlas de café. Se echa de menos cierta ironía, pero es que el autor no está para bromas: sus referentes son los grandes autores de la literatura sapiencial (Séneca, Montaigne, Gracián) y su meta, hacer confluir el mayor número de ejes apuntando hacia el horizonte reflexivo que pone en marcha su reflexión: la muerte, la tragedia, Dios y el diablo, el conocimiento y sus límites, el arte y sobre todo la(s) religion(es) son sus polos de atracción, a los cuales acude pertrechado de sobrado bagaje conceptual y meditativo.



Pavese y la huidiza unidad de la vida

En El oficio de vivir, aparecen aforismos entremezclados con materiales muy diversos: anotaciones y reflexiones sobre sus lecturas, divagaciones diversas, confesiones íntimas, etc. A Pavese, el aforismo le permite plasmar, de un modo más o menos lapidario, sintético y apodíctico, ciertas evidencias que se le plantean en su incesante reflexión sobre su vida y sobre sí mismo. Temas como la juventud, la muerte, el matrimonio, el heroísmo o el fracaso se insertan en una vasta indagación del sentido de la existencia personal, la cual se le antoja como un reto a elucidarlo en términos de unidad, de coherencia profunda, incluso de "personaje". La decepción de no alcanzar esa unidad, parece ir empujándole hacia la puerta de salida, hacia la cual se había encaminado (no se sabe si de una forma totalmente inconsciente) a lo largo de toda su vida.


Felix Trull: memoria y aforismo

En su reseña sobre el libro Metas volantes, de Felix Trull, el poeta y aforista vasco Juan Manuel Uría destaca que el autor "nos entrega una foto -no fija- del ser, de su ser histórico vertical y horizontal (no podemos escapar de las coordenadas), un remedo de memorias donde reparte la panoplia de temas existenciales que nos son propios, iluminándonos por mor de su palabra inteligente, tal como el relámpago ilumina al caminante perdido que ve así, por fin, todavía muy lejos, pero allí al fondo, la puerta anhelada (e inalcanzable)".


La duda sin complejos de Felipe Valle

Sobre un dolor mil veces reflexionado germinan los poemas, ensayos y narrativas de Felipe Valle Zubicaray. Pudiera parecer que su relación con los aforismos le revela como un chulo de certezas, pero lo cierto es que duda sin complejos. Borges diría de él que es inteligente porque duda. Quien suscribe añadiría que duda porque muere en cada palabra escrita. De sutil descaro se convierte en provocador de guillotina, donde primero se escribe lo que se siente y luego tal vez se lee lo que se piensa. Lo que son las cosas provoca en quien lo rastrea a golpe de clic ganas de más batalla. En este exótico diccionario, Felipe nos deja una vez más solos y a la intemperie para invitarnos a liderar el pensamiento propio estimulando el debate crítico y regenerador.


Vicente Verdú: seremos humo

Vicente Verdú (Elche, Alicante, 1942), sociólogo y periodista, ha utilizado las posibilidades de acceso universal que ofrecen Internet y sus redes sociales para escribir los aforismos que publicamos a continuación, en los que el reflejo del instante no está reñido con la reflexión moral, crítica, a veces dura, de la vida de nuestro tiempo, el vuelo poético, la crítica a los medios periodísticos, el apunte biográfico, político o el juicio estético. Presentamos un ramillete de aforismos que nos permiten pararnos a reflexionar en medio del camino de nuestra vida virtual, en la que este tipo de pensamientos en voz alta a todos accesible es de agradecer.


El aforismo español ante el siglo XXI

José Ramón González, el mayor experto español en el género del aforismo, analiza en este brillante texto la situación actual del género en nuestro país. En él, destaca que "en los últimos años el aforismo español se ha consolidado como pieza significativa en el sistema de géneros, alcanzando una visibilidad nada desdeñable en el campo literario y en el mundo editorial. Se trata de un auge aún precario, sin duda -especialmente si lo comparamos con géneros tradicionales bien arraigados-, pero ya de innegable entidad. Las cifras de libros publicados lo confirman fehacientemente".


Las misantropías de Benjamín Barajas

Benjamín Barajas (Michoacán, México, 1965) ha publicado los libros de creación Divagando en la voz [UAM-I, México, 1987]; Tadrio (Verdehalago, México, 1992); Empieza el aire [UAM-A/ Verdehalago, México, 1996]); Luz de la memoria [Ediciones del Lirio, México, 1988]; La gracia inmóvil [Ediciones del Lirio/ Tinta Nueva, México, 2002]; Mirada adversa [Tinta Nueva/ Unidad Cooperativa de Refrescos Pascual, México, 2002]; Escafandra [Universidad Autónoma de Puebla, México, 2004], Microensayos [Ediciones Tintanueva, México, 2004]; Pasión encerrada [Raíz del agua, México, 2007]; Poemas de agosto [Doble Sol, Buenos Aires, 2008]; La terquedad relampagueante [Ediciones Arlequín y Raíz del Agua, México, 2009]; Breves autopsias [Cuadrivio, México, 2013] y Jardín minado [Cuadrivio, México, 2015]. Los aforismos que reproducimos a continuación pertenecen al libro Misantropías, que ha publicado Libros al Albur en formato ebook.


Gracián: una brújula de bolsillo

Oráculo manual y arte de prudencia (1647) es una obra literaria perteneciente a la prosa didáctica de Baltasar Gracián en la que, a lo largo de trescientos aforismos comentados, se ofrece un conjunto de normas para triunfar en una sociedad compleja y en crisis, como lo era la del barroco, contemporánea a nuestro autor. Este “arte de prudencia” escrito por Gracián ha tenido vigencia en la actualidad, como lo demuestra el hecho de que se realizase una versión al inglés, titulada The Art of Worldly Wisdom: A Pocket Oracle,  presentado como un manual de autoayuda para ejecutivos. El Aforista publica una selección de los aforismos de esta brújula de bolsillo, perfectamente vigente para los tiempos que corren.


Hoffmansthal: el alto efecto del misterio

Hugo von Hofmannsthal (Viena, 1874-1929) fue un poeta, dramaturgo, narrador y ensayista austriaco que perteneció a una familia aristocrática de banqueros y recibió una excelente formación en su ciudad natal. Cosechó una temprana reputación con poemas líricos, aunque abandonó pronto la poesía para consagrarse al drama y a la ópera. Los aforismos que acogemos pertenecen a El libro de los amigos, publicado en traducción de Miguel Ángel Vega por la editorial Cátedra (Madrid, 1991), y muestran a un autor conocedor de la gran tradición aforística occidental, en la cual se inserta de manera brillante con sus frases densas de sentido, profundas y meditadas.


Jardiel Poncela: humorismo y desprecio

Desprecio, mucho desprecio rezuman los aforismos de Jardiel Poncela, quizá demasiado. Desde la atalaya de la lucidez, arremete sin pudor ni mesura contra todo y contra todos. Sólo se echan en falta alusiones, siquiera sutiles, a algunos temas que, actuales en su época, también lo eran antes y seguirían siéndolo después; por ejemplo, Dios y el diablo, la Iglesia o el Ejército. Sobre fuerzas tan poderosas (sobre todo, en la España de la que habla Jardiel), ni mú. Jardiel era valiente, pero no tanto; incluso se nos antoja, desde la distancia, bastante cobarde. Incluso mezquino...


Los poéticos adagios de Wallace Stevens 

Poeta tardío y pausado como pocos, el norteamericano Wallace Stevens (1879-1955) sigue siendo uno de los grandes referentes de la modernidad poética. Acerca de su propia vida, dejó escrito: "Evíteme, por favor, contar los datos biográficos. Soy abogado y vivo en Hartford. Estos hechos no son divertidos ni reveladores". Al menos desde los años treinta, Stevens fue llenando de notas varios cuadernos, con o sin título. A menudo anotaba frases o dichos de otros que le habían llamado la atención leyendo, y a veces también sus propias reflexiones a las que tituló habitualmente, en latín, Adagia. Los aforismos de Stevens fueron publicados en 1957, dos años después de fallecer.

Las Trizas de Franklin Fernández

Franklin Fernández (Caracas, Venezuela, 1973). Promotor cultural, egresado del Taller de Poesía del Celarg (1999). Licenciado en Artes Plásticas (2003) por el Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón (actualmente Uneartes, Universidad Nacional Experimental de las Artes), en Caracas. Su trabajo plástico y literario ha sido publicado en diversos diarios y revistas de su país. Ha publicado los libros Poemas-objeto: cuerpo y textura de la poesía (2015), La Escritura y tú (2010), La Imagen Doble (2006), Simples (2006)  y Breves (2000). Los textos que presentamos pertenecen a Trizas. Aforismos 1998-2015, libro que recopila una amplia antología de sus creaciones más breves, que acaba de publicar Libros al Albur en formato ebook (Sevilla, 2015).

Las deducciones gustosas de Juan Ramón

A pesar de ser universalmente conocido y reconocido como poeta, Juan Ramón Jiménez simultaneó su escritura en verso y su crítica literaria con el cultivo continuado del género aforístico. Según los últimos cálculos, el número de aforismos que escribió supera con creces los cuatro mil, los cuales abordan todo tipo de asuntos, aunque se decantan sobre todo (como, por otro lado, su propio obra en verso) por la temática ética, poética y metapoética. El Aforista selecciona un breve puñado de los aforismos de Juan Ramón Jiménez, con la intención de animar al lector interesado a adentrarse en esta amplia, y no muy conocida, parcela creativa del poeta andaluz.

Jordi Doce: escribiendo lo imprevisto

Jordi Doce (Gijón, 1967) es poeta, crítico y traductor. Doctor en letras por la Universidad inglesa de Sheffield. Ha sido lector de español (1997-2000) en la Universidad de Oxford y anteriormente en la propia Universidad de Sheffield (1993-1995). Además de traducir la poesía de W. Blake, T. S. Eliot, Ted Hughes, Charles Simic y Charles Tomlinson, es autor de los poemarios Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000), Otras lunas (XXVIII Premio de Poesía Ciudad de Burgos; DVD, 2002) y Gran angular (DVD, 2005). En prosa ha publicado Hormigas blancas (Bartleby, 2005), Imán y desafío (V Premio de Ensayo Casa de América; Península, 2005), Curvas de nivel y Perros en la Playa (La Oficina, 2011), libro del cual El Aforista publica un puñado de aforismos con la autorización del autor.

Joseph Joubert: un espíritu ligero

Joubert no publicó nada en vida, pero escribió muchos cuadernos sobre la naturaleza del ser humano y la literatura, los cuales no se publicaron hasta varios años después de su muerte. El Aforista ofrece una amplia selección de los pensamientos de Joubert, en los cuales pueden detectarse sus muchas virtudes: una expresión clara y honesta; un espíritu sensible y bueno; una mirada amplia y profunda; y una auténtica vocación moral que le indujo a observarse a sí mismo y a sus contemporáneos en la certeza de que nada humano nos es ajeno... a condición de que lo observemos desde la debida distancia.


Las tóxicas gotas de Sergio Golwarz

Pocos pensadores contemporáneos podrían ostentar el título de “renacentistas” al estilo de Sergio Golwarz. Escritor, filósofo, músico e inventor; visitó los géneros literarios del cuento, la novela, el teatro y el aforismo e incursionó en la crítica fílmica y literaria, así como en la reflexión filosófica de temas como el humor, el arte o el lenguaje. Gotas tóxicas reúne aforismos y minificciones publicados por el autor en libros, diarios y revistas literarias entre 1956 y 1969, y acaba de ser publicado como ebook por la editorial mexicana Cuadrivio. El Aforista publica una breve selección de las mismas, con la autorización expresa del compilador.


Elias Canetti: más allá del aforismo

A pesar de haber cultivado la novela, el ensayo y el teatro, a Elias Canetti se le conoce y reconoce sobre todo por su autobiografía y sus libros de apuntes (La provincia del hombre, El corazón secreto del reloj, El suplicio de las moscas, Hampstead). Y decimos apuntes, y no aforismos, porque en puridad nos encontramos ante un género que trasciende -por sustracción extrema- el género más breve hasta alcanzar el umbral mismo del silencio, coqueteando con él, seduciéndolo. El Aforista presenta una selección de apuntes sobre el apunte del autor más lacónico.


Carlos E. de Ory, el taquígrafo del éter

Poeta ígneo, creador impulsivo y propulsivo, mente preclara, espíritu volcánico y ascensional, Carlos Edmundo de Ory fue un autor especialmente dotado para la escritura incisiva, para los lúcidos trallazos erupcionales. Aunque cultivó los géneros clásicos con destreza (he ahí su libro de sonetos para atestiguarlo), se lució en los más dúctiles, como el aforismo y el diario. El Aforista selecciona un puñado de apuntes de sus cuadernos, publicados en tres tomos por la Diputación de Cádiz.


 Librería Renacimiento



Los aforismos de Adorno en Mínima Moralia

La forma aforística, dice Adorno, renuncia a la contextualización teórica explícita, sin pretender ser concluyente y definitiva. El Aforista tiene el gusto de publicar el análisis del Dr. Dennis Alicea sobre esta obra, el cual forma parte del texto titulado La lógica del aforismo, leído como Discurso de Incorporación a la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española por parte del autor, el pasado 12 de diciembre de 2013. Se reproduce con expreso consentimiento del Dr. Alicea, a quien agradecemos la gentileza.


Savater tira de la cuerda

El filósofo Fernando Savater defiende las formas breves, y el aforismo en particular, como instrumento adecuado para acceder a un tipo de conocimiento no necesariamente argumental, pero sí plenamente racional. Tirar de la cuerda es el título de un libro compuesto por este tipo de frases, entresacadas por el escritor Andrés Neuman de las propias obras de Savater, donde se revela esta habilidad innata del autor para la condensación brillante de conceptos complejos en la exigua extensión de un aforismo.


El aforismo según Roberto Juarroz

Según el autor argentino, la literatura fragmentaria prefiere la secuencia breve y concentrada, el trozo expresivo, los restos más valiosos que puedan salvarse del naufragio. Desconfía de la abundancia o el exceso de palabras y cree que algunas cosas, tal vez las más plenas, sólo pueden ser captadas enunciándolas sin mayor desarrollo, explicación, discurso o comentario. Supone que únicamente esa vía estrecha logra capturar la instantaneidad del pensar, al no traicionar el fluir temporal.


El diario en aforismos de Valéry

En los cuadernos de Valéry abunda el género aforístico, hasta el punto de que podemos hablar de una especie de diario en aforismos (al estilo de Jules Renard, pero en adusto y marmóreo). La naturaleza puntual del aforismo es la que le permite al autor acoger la suficiencia instantánea del relámpago: aquí, la digresión no haría más que diluir el efecto pretendido, que es el de acoger una totalidad en huida, una búsqueda sin término. Y es que Valéry siente "el horror por lo que no cabe en un instante". Y ahí es donde el aforismo se revela como la forma perfecta para su investigación filosófica...


Los aforismos de L.F. Comendador

Poeta y editor, Luis Felipe Comendador ha cultivado también la novela, el aforismo, el ensayo o la obra gráfica. En 2003 publica El amante discreto de Lauren Bacall, su poemario más sincero y duro, según ha reconocido el autor, en el que se funden el amor y la muerte en un ambiente de desolación. En esta breve muestra de sus aforismos, realizada por el propio autor, tenemos la oportunidad de acceder a una de las múltiples facetas de este escritor prolífico, fecundo y singular.


Vauvenargues: la virtud de la indulgencia

Voltaire, de quien era amigo, dijo de él que era "un verdadero filósofo, que vivió como un sabio y murió como un héroe, sin que nadie se enterase". Ciertamente, su repercusión ha sido mucho menor que la de sus coetáneos, sin que su talento sea la única explicación para semejante agravio compatativo. Encontramos en Vauvenargues un espíritu abierto, flexible, tolerante, pero a la vez crítico, irónico y sagaz, sorprendente para un hombre que murió con 32 años, y cuyas reflexiones y pensamientos se mantienen a igual distancia del pesimismo ramplón y del optimismo ciego. Un clásico a redescubrir, del cual presentamos una selección de aforismos en una traducción propia de El Aforista.


Benjamín Prado, sin cubrirse las espaldas

Benjamín Prado (Madrid, 1961) es un novelista, ensayista y poeta español. Ha recibido diversos premios, entre los que se encuentran el Hiperión, el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, el Premio Andalucía de Novela y el Generación del 27. Sus primeros cinco libros de poesía están reunidos en el volumen Ecuador (2002). Después ha publicado Iceberg (2002) y Marea humana (2007). Los aforismos que aquí presentamos lo muestran como un autor sagaz, lúcido y humorístico, capaz de transformar cualquier acontecimiento de la vida cotidiana en una frase brillante y certera, válida por sí misma de manera general.


Max Aub en el laberinto de su libertad

Max Aub fue un escritor que sembró su obra novelística y teatral de aforismos involuntarios, muchos de los cuales fueron recopilados por Javier Quiñones en el volumen Aforismos en el laberinto. En este breve ensayo, José Luis Trullo aborda el análisis del concepto de libertad en el autor hilando, a partir de los aforismos contenidos en el libro, un discurso de autodeconstrucción que el propio Aub describiría, tal vez de un modo inconsciente, a lo largo de su vida, sin duda al ritmo de sus propias peripecias biográficas y personales.


Los violentos aforismos gráficos de Eko


Si una obra descuella poderosamente en el corpus creativo de Eko son sus Aforismos y máximas, reunidos en un libro publicado por la editorial mexicana Jus en 2010 y que reúne 365 grabados a punta de cuchillo, en un provocativo ejercicio de lo que el autor llama bibliomancia. El proyecto consiste en brindar al lector una suerte de oráculo, al estilo del I Ching, de manera que pueda obtener una guía para el quehacer cotidiano consultando una lámina diaria. Este libro, todavía no disponible en España, ha conocido un enorme impacto internacional. El Aforista presenta una breve selección de los mismos, junto con un somero análisis de la obra y el estilo de este autor fértil, anómico y fenomenal.




Cuestionario Chamfort

El Aforista invita a los principales aforistas españoles a someterse a un escrutinio meticuloso acerca de sus métodos compositivos, gustos personales, autores de referencia, etc. Son diez preguntas que forman un listado cerrado cuya pretensión no es otra que cartografiar el estado actual del género, así como presentar un perfil sucinto y definido de los autores más solventes en nuestro país.


Oscar Wilde: el superhombre era él

Como atestigua una reciente edición de sus aforismos, Oscar Wilde poseía una perspicacia fuera de lo común; una capacidad de análisis social y moral incomparable; un estilo brillante, portentoso quizás. Cabe aclarar: Wilde no fue simplemente un literato, un hombre de letras, un muñidor de ficciones al servicio del entretenimiento y/o el deleite pasajero. No, Wilde fue un pensador, tal vez no un filósofo (por cuanto no remite, ni explícita ni implícitamente, a la gran tradición filosófica), pero sí un espíritu crítico guiado por la sed de conocimiento y el odio a la mixtificación... él, que siempre defendió la máscara como suprema faz.


Andrés Trapiello: El don de la conformidad

Si una peripecia diarística resulta especialmente llamativa en la literatura española contemporánea es la de Andrés Trapiello. Emprendida en el año 1990 con El gato encerrado, se viene prolongando a lo largo del tiempo con una tenacidad y coherencia que hay que agradecer, tanto al autor como a los editores, en esta época de compromisos efímeros y fidelidades que hincan la rodilla ante el primer contratiempo. De entre ellos, hemos espigado un puñado de espléndidos aforismos que revelan a un autor espléndidamente dotado para el género, y cuyo talento narrativo le informa puntualmente de cuándo una intuición requiere ser desarrollada en forma de párrafo o resultará más efectiva, desde el punto de vista del efecto literario, quedando en el estado de austero esbozo, de embrión o de promesa.



El elogio del aforismo de Ramón Eder



Un aforismo puede ser una minúscula obra maestra. Cuando el humorista Lichtenberg apunta "Aquel hombre era tan inteligente que casi no servía para nada", hace una broma inolvidable. Al escribir el sutil Joubert "Cuando mis amigos son tuertos los miro de perfil", dice en pocas palabras algo admirable. Los aforismos en su brevedad demuestran la increíble fuerza de las palabras. En este artículo, Ramón Eder traza una deliciosa panorámica sobre el género más breve y más intenso de la literatura.


Amiel: el orgullo del desánimo

Pocos escritores son conocidos y reconocidos por una sola obra que, además, no fue creada pensando en su publicación, sino para la libre y secreta expresión de su autor. El suizo Henri-Frédéric Amiel (1821-1881) es uno de ellos. Las diecisiete mil páginas en doce volúmenes de su Diario íntimo, escrito entre 1839 y 1881, fue publicado sólo póstumamente en un epítome de quinientas páginas y dos volúmenes por su amigo Edmond Schérer (1884). escribió. Su Diario obtuvo una simpatía que el autor no halló en vida. El Aforista publica una brevísima muestra del Diario de Amiel, donde se plasma su capacidad para la expresión aforística inserta en el decurso de un texto de mayor recorrido.




 microfilias


La naturaleza cuántica del aforismo

Juan Ramón González desarrolla en este extraordinario texto su tesis de que el aforismo actual refleja un modo de conocimiento totalmente propio, único, fiel a la naturaleza misma de la realidad en su complejidad insoluble. Según el autor, se podría hablar del aforismo como expresión de un pensamiento nómada o trashumante, o de un pensamiento fluido, líquido, no acumulativo. Es el pensamiento que se esfuerza en escenificar su propio proceso. Si el pensador tradicional acota un territorio, impone sus normas, traza mapas, edifica y distribuye títulos de propiedad, el aforista funda en cada instante y es un ser sin memoria constructiva o arquitectónica, para quien sólo cuenta el momento de la revelación que trata de apresar con su palabra.


15 + 10 aforismos de Andrés Neuman

Andrés Neuman, que tiene la doble ciudadanía, argentina y española, debutó en la literatura como poeta y narrador breve. Su primera publicación fue un cuaderno de poemas titulado Simulacros, aparecido a principios de 1998 en una pequeña editorial de Granada. A finales de 1999 se publicó su primera novela, Bariloche, que resultó finalista del Premio Herralde. Es uno de los más destacados escritores contemporáneos en lengua castellana. Asimismo, Neuman ha desarrollado una intensa labor de divulgación del relato breve. Los aforismos que presentamos, brillantes y certeros, se reproducen con la autorización expresa y por escrito de su autor.


Fragmento vs. aforismo

El aforismo o el axioma defienden la inmediatez del objeto del conocimiento ante la conciencia (aunque su naturaleza sea oscura, como en Heráclito); la del fragmento establece una dificultad apriorística en la capacidad del sujeto por aprehender el objeto. La diferencia estriba en el verbo ser. Desde el punto de vista del conocimiento, el aforismo trata con la realidad de forma directa, conformando su idea previa de que existe un contacto inmediato entre el objeto de conocimiento y el sujeto que lo aprehende; mientras que el fragmento, indirecto, incompleto y dubitativo, oscila con respecto de la posición del sujeto ante su objeto.


S. J. Lec, el descabellado

Lec, que creció en el seno de una familia judía, hizo de su infancia y juventud en el Imperio Austrohúngaro una especie de santuario de la nostalgia. Libertario y escéptico, en sus aforismos Lec saca a la luz una exploración irónica de la realidad absurda del totalitarismo. La primera edición de sus aforismos fue publicada en 1957 bajo el título de Pensamientos descabellados, y en ellos aprendemos más de la calamitosa experiencia del siglo XX que en los gruesos volúmenes académicos.


Los infernales proverbios de Blake

William Blake, excelso poeta, mayúsculo pintor, profeta y visionario... pero también aforista, de los del género proverbial, al estilo preclásico. Lejos del saloneo francés o la pacatería alemana, es el suyo un verbo rotundo, sapiencial, algo campanudo, de resonancias bíblicas, cuya desmesura al lector contemporáneo puede agradar, gracias a nuestro actual preferencia por los espíritus excesivos, incluso desquiciados. En losProverbios del Infierno, Blake nos lega un puñado de frases lapidarias, solemnes y certeras, que no pueden dejarnos de conmover, si ya no mover (estamos demasiado desencantados para que nada nos arranque del sitio).


Pascal, padre del aforismo clásico

Mientras los matemáticos pretenden racionalizar el mundo, el creyente Pascal reivindica un «orden de la caridad, no de la inteligencia» cuyo núcleo «consiste principalmente en la digresión». Si bien el estilo de escritura de Pascal no incidió de forma determinante en los filósofos de su época, sí que abrió nuevos caminos expresivos para los literatos franceses, los cuales protagonizarían la edad de oro del aforismo clásico con nombres como Chamfort, Vauvenargues o La Rochefoucauld.

Los Cohetes de Charles Baudelaire

Frente a la concepción actual de Charles Baudelaire como un hereje, un moderno prometeo, un santo laico, el autor del Spleen de París revela en sus diarios íntimos (parcialmente rotulados con el significado epígrafe de Cohetes) una dimensión religiosa provocadora y refrescante. Que en un mismo espíritu puedan coexistir, sin daño, una faz sacrílega y otra deísta, en un combate mucho más moderno que las actuales dogmáticas agnósticas, nos plantea un sinfín de preguntas y nos induce a la reflexión sobre la esencia de nuestra época, encorsetada por categorías estancas e instancias mutuamente excluyentes. La traducción que presentamos es inédita, y se publica por primera vez en El Aforista.



Jules Renard: dignificar el fracaso

"Reconozco mi adicción a ese maravilloso gruñón que es Jules Renard. Vuelvo continuamente a él porque me es imprescindible una voz como la suya, irónica, distanciada, que restablezca el equilibrio y juzgue a la realidad con la misma crudeza con la que ésta se nos impone a nosotros". Sergio García, ganador del I Premio Internacional José Bergamín de Aforismos, comparte en El Aforista su admiración por el autor de un diario célebre por su profusión en aforismos de gran calidad, así como por su suave misantropía, nunca demasiado amarga.




Miguel Catalán: la quemante luz de la verdad

Miguel Catalán (Valencia, 1958) es autor de casi una treintena de libros. Su obra bascula entre el pensamiento breve, del que son buena muestra sus libros El sol de medianoche y La nada griega, y un vasto tratado sobre la falsedad y el engaño titulado Seudología. Su libro Ética de la verdad y de la mentira ha obtenido recientemente el V Premio Juan Andrés de Ensayo e Investigación en Ciencias Humanas. La selección de sus aforismos que presentamos aquí ha sido realizada por el propio autor, a partir de su último libro editado, La ventana invertida (Trea, Gijón, 2015).





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