ENCICLOPEDIA DE LIBROS ESPAÑOLES DE AFORISMOS (2010-2018), XXXV


En esta sección recopilamps los mejores aforismos de los libros escritos por autores nacidos o residentes en España, y publicados en nuestro país a partir del año 2010 en adelante. Lo hacemos para reunir en un único espacio virtual la más ingente cantidad de información posible sobre este tema, a modo de "enciclopedia" para su consulta por parte de cualquier interesado o estudioso en el futuro.

Nota del editor.- La reproducción de los textos se realiza a título informativo y de documentación científica; conminamos fervorosamente a la adquisición de los títulos para sostener la industria editorial española. Y si el libro ya ha sido descatalogado o se agotó y no ha vuelto a ser reeditado, quede aquí constancia de su existencia como muestra de reconocimiento hacia el autor y los editores.



CARLOS CASTILLA DEL PINO
Aflorismos. Pensamientos póstumos
Tusquets, Barcelona, 2011
189 págs.



El aforismo concluye. El aflorismo comienza; no acaba donde concluye.

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No te exhibas. Que los demás te descubran.

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La vejez comienza cuando no hay proyecto.

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La intimidad existe para descansar de otras formas de vida.

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La felicidad es lo contrario de lo demoníaco, es decir, del mal.

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La elegancia está en la templanza en todo, desde el despertar hasta el dormir y cuanto entre ambos lleva consigo.

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Lo que nos figuramos que es la realidad es la realidad. Si no, ¿dónde está la otra?

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Los grandes escritores nos enseñan a leer el mundo.

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No se puede vivir "bien" si hay algo que le impide a uno respetarse.

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Hablar, puede hablarse, pero escribir es siempre escribir-le.

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Uno trata de fijar al otro pero sus yoes nos rebasan.

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El ateo es un creyente, pero en la inexistencia de Dios. ¡Un desastre lógico!

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La sabiduría está en el buen uso de lo que se sabe, no en la cuantía.

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La felicidad no es el sosiego estupidizante sino el desasosiego controlado.

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Todo está siempre por hacer, porque está siempre haciéndose.

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La vida sólo tiene acomodo si el que la vive logra descubrir cuál es su moral y se ajusta a ella.

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Lo racional: nada hay concluso; nada hay, pues, garantizado.

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Vivir es aceptar la indeclinable derrota.



RAMÓN EDER
Ironías
Renacimiento, Sevilla, 2018
224 págs.


La vida, bien entendida, consiste en olvidar los días inolvidables.

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El carácter se forma los domingos por la tarde.

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Cuando oigo decir que un libro es muy profundo, siempre pienso que el que lo dice no ha conseguido llegar hasta el final.

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Los libros cuando son malos son muy caros, y cuando son buenos son una ganga.

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Se ahogaba en un vaso de agua y hablaba de maremotos.

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No sé si Dios existe, pero lo cierto es que insiste.

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No hacer un regalo a tiempo puede costar muy caro.

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Contra el patético quiero y no puedo, nada mejor que practicar el elegante puedo y no quiero.

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Cuanto más se conoce a una persona más misteriosa parece.

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Blasfemar es rezar al revés.

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Hay personas que tienen un mal gusto infalible.

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La alegría nos hace invulnerables.

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Es conveniente tener nociones de náutica, aunque se viva tierra adentro.

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La mala salud nos hace ver cosas que la buena salud nos tapaba.

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A las personas que tienen dos caras hay que mirarlas de perfil.

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No hay que ser envidioso, pero que nadie te envidie resulta sospe­choso.

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Sólo los muy positivos pueden frecuentar a los muy negativos sin contaminarse.

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La vida es rarísima porque no hay dos días iguales.







Libros al Albur



Los aforistas que se ocupan de Dios

Una somera lectura de los libros publicados en España en los últimos años, y ciñéndonos exclusivamente al siglo XXI, nos permite afirmar, de manera taxativa, que los aforistas españoles vivos, contra la impresión apresurada, sí se ocupan de Dios. A propósito de la publicación de la antología Las cosas que no son. Los aforistas y Dios por parte de Libros al Albur, reunimos un puñado de aforismos sobre Dios escritos por Juan Kruz, José Luis García Martín, Gregorio Luri o Jesús Cotta, entre muchos otros.


De poetas a aforistas

Iniciamos en El Aforista una ronda de entrevistas con poetas que, en un momento dado, empezaron a cultivar el género más breve, hasta incorporarlo a su quehacer cotidiano. Contribuyen Ana Pérez Cañamares, León Molina, José Luis Morante, Raquel Vázquez y Antonio Rivero Taravillo, entre otros.


Cioran: la pausa del espíritu

Émil Cioran fue uno de los escritores más personalmente antihumanistas del s. XX. Nacido en Rumanía, hijo -como Nietzsche- de un pastor, recaló en París hasta su muerte, renegando de todos los rebaños. Sus libros, justamente célebres por su pesimista visión de la existencia, poseen una bella melancolía que los salva de la insulsa salmodia quejica. En ellos, además, encontramos muchos de los aforismos más redondos de la filosofía reciente; herederos, en parte, de los del Schopenhauer de Parerga y Paralipomena, así como de los textos breves de Lichtenberg y Kierkegaard, abordan de manera acerada y cruel algunos de los temas lacerantes de nuestra condición humana: la plenitud imposible, la muerte, el fracaso, la historia y sus pesos, la poesía y sus contrapesos...  En El Aforista nos hacemos eco de algunos de los reunidos en El ocaso del pensamiento (1940), uno de sus títulos formalmente más equilibrados y austeros, si es que se pueden usar dichos epítetos en un autor tan decididamente desmesurado.


Pessoa: aprender a no ser nadie

La obra y la personalidad de Fernando Pessoa han sido sobradamente estudiadas, analizadas e incluso desmenuzadas desde que, en 1982, se diera a conocer uno de los títulos mayúsculos del siglo XX, su proteico y deforme Libro del desasosiego. La pluralidad y heterogeneidad del autor eran, no sólo conocidas, sino fomentadas por él mismo, así que sería ocioso abundar de nuevo en ello. Aun así, tal vez se haya incidido excesivamente en su gusto por los heterónimos desde la perspectiva de la multiplicación de la identidad personal, orillando el hecho de que, detrás de ella, late un proyecto de destrucción de la misma, una verdadera tarea de conquista del anonimato esencial del ser humano.


Gil-Albert: el placer de discurrir

Un arte de vivir es un volumen misceláneo, compuesto por anotaciones dispersas entre las cuales los aforismos tienen un papel destacado, donde Juan Gil-Albert (Alcoi, 1904-Valencia, 1994) "escribe, como si se tratara de un dietario personal", en palabras de Claudia Simón, aquellas reflexiones en bruto que luego darían pie, o no, a algunos de sus poemas, ensayos o artículos de prensa. Ese carácter primario, un tanto visceral, nos permite acceder a la intimidad del escritor desde una perspectiva nueva, la cual ya habíamos avizorado en su Breviarium vitae. Son sus disquisiciones, aun inspiradas en la España de su época, de total actualidad, plenamente vigentes, lo cual nos informa, para nuestro espanto, de lo poco que cambian algunas naciones por mucho que muden sus estructuras políticas, y para nuestro consuelo, de lo mucho que perviven los buenos textos cuando apuntan a lo esencial.


Hiram Barrios: "El aforismo es una suerte de épica posmoderna"

El Aforista entrevista a Hiram Barrios, a propósito del boom aforístico que está experimentando España en los últimos años. Barrios (nacido en 1983) es escritor, traductor y catedrático. Estudió Letras en la UNAM y es especialista en Literatura Mexicana por la UAM. Ha publicado cuentos, poemas, ensayos y traducciones para distintas revistas, periódicos y suplementos culturales de circulación nacional. Textos suyos han aparecido en revistas de Colombia, Venezuela, Argentina y España. Es autor de los libros El monstruo y otras mariposas (ensayo, 2013) y Apócrifo (aforismo, 2014). Como experto estudioso del aforismo, también es responsable de la antología de autores mexicanos titulada Lapidario (2015). Es profesor de arte y literatura en el Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México.


Los sofismas de Vicente Núñez

Vicente Núñez (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1926 - 2002) empezó a publicar sus peculiares 'sofismas' en octubre de 1987, y siguió haciéndolo prácticamente hasta su muerte en las páginas de los periódicos Córdoba y El Correo de Andalucía. Según indica Miguel Casado, "se trata de tiradas breves, que recogen en cada caso ocho o diez frases, sin una especial ordenación ni alguna clase de afinidad temática". Estos sofismas se recogieron en volumen en varias ocasiones: Sofisma (1994), Entimema (1997) o Sorites (2000). El propio Casado publicó la antología Nuevos sofismas (Germania, Alzira, 2001), en la cual agrupaba los aforismos por temas, a modo de diccionario extravagante; con ello muchas de las anotaciones se iluminaban entre sí, logrando una apariencia sistemática que tal vez no había buscado conscientemente el autor (lo cual no significa que no existiera). En El Aforista compartimos algunos de los aforismos de este libro que más nos han llamado la atención.


Karl Kraus: el artista es el Otro

En palabras del filósofo y aforista Miguel Catalán, "de la síntesis entre lo ético estético procede la importancia del aforismo que, a partir de 1905, irá dominando toda la escritura del austríaco Karl Kraus (28 de abril de 1874 - 12 de junio de 1936), pero que constituye también la forma secreta de toda su escritura. Canetti lo expresa indicando que en sus libros y discursos nunca existió un principio organizador dominante, sino que las frases aisladas (inatacables, perfectas) iban ensamblando, el modo de sillares, una Muralla China igualmente eficaz en todas sus partes. Quintaesencia de su estilo y de un ideario personal que intentaba unificar fondo y forma, el aforismo de Kraus presenta una densidad excepcional y unas aristas cortantes, cualidades que tanto influirían en el estilo de escritura de Ludwig Wittgenstein, Elias Canetti, Thomas Bernhard o Peter Handke". El Aforista publica una breve selección de los aforismos de Karl Kraus, extraídos de La tarea del artista (Casimiro, Madrid, 2011), con la pertinente autorización de su traductor y antólogo, el propio Catalán, a quien agradecemos su generosidad.


María Zambrano: la entraña del cielo

En el libro titulado Dictados y sentencias (Edhasa, Barcelona, 1999), Antoni Marí realizó una selección de frases entresacadas de las obras de María Zambrano, tal vez la autora más densa, honda y audaz del pensamiento español de todos los tiempos. La exigencia de claridad que la propia Zambrano planteaba como horizonte moral y conceptual de la filosofía se traduce en un estilo con sobreabundancia de expresiones rotundas, apodícticas, válidas por sí mismas aunque deudoras de una cosmovisión que las ilumina y dignifica. Es por ello que la operación desnaturalizadora de Marí, y en general de todas las antologías que destilan aforismos a partir de textos de otra naturaleza, encuentra en este caso una plena justificación, tanto filosófica como poética.